Calculadora de suero casero: cuánta sal, azúcar y potasio para tu bebida de electrolitos
Prepara tu propio suero o bebida de electrolitos: calcula cuánta sal, azúcar y potasio agregar por litro de agua para llegar a la concentración de sodio que buscas.
Cómo funciona
Sal (g) = litros × sodio (mg/L) ÷ 393 · Azúcar (g) ≈ 25 × litros · Cloruro de potasio (g) = litros × 300 ÷ 524
Un suero de rehidratación básico es agua con un poco de sodio, algo de azúcar para activar el cotransporte de sodio y glucosa en el intestino y, si quieres, potasio. La sal de mesa tiene cerca de 39.3% de sodio en peso, así que 1 g de sal aporta unos 393 mg de sodio: divide tu meta total de sodio entre 393 y obtienes los gramos de sal. Un poco de azúcar mejora el sabor y la absorción del agua, y el potasio se agrega fácil con una sal light (parte potasio).
Ejemplo resuelto
Para 1 L con una meta de 500 mg/L de sodio, Luis necesita 500 ÷ 393 = 1.27 g de sal de mesa (alrededor de un cuarto de cucharadita) y unos 25 g de azúcar. Si agrega potasio a 300 mg/L, son 300 ÷ 524 = 0.57 g de cloruro de potasio de una sal light.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto sodio debe llevar el suero casero?
Las bebidas deportivas tienen unos 230 a 500 mg/L, mientras que un suero oral de uso médico, para enfermedades, es más concentrado, cerca de 1,000 mg/L. Ajusta la concentración a lo que necesitas: reponer sudor o recuperarte de una pérdida de líquidos.
¿Para qué lleva azúcar el suero?
La glucosa ayuda al intestino a absorber sodio y agua juntos mediante cotransporte, que es el principio de la rehidratación oral. Además hace la bebida lo bastante agradable para seguir tomándola.
¿El suero casero es tan bueno como el de farmacia?
Para la hidratación diaria puede serlo, pero para tratar una deshidratación importante por diarrea, vómito u otra enfermedad es más seguro un suero oral de fórmula estandarizada, porque ahí las proporciones exactas importan mucho más.
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Estimación con fines educativos; no es consejo médico. Habla con tu médico, farmacéutico o nutricionista antes de empezar o cambiar cualquier suplemento, sobre todo si estás embarazada, amamantando, tomas medicamentos o tienes alguna enfermedad. Ante una deshidratación por enfermedad, sobre todo en niños o adultos mayores, busca atención médica.