Calculadora de calorías por comida: reparte tus calorías entre desayuno, almuerzo, cena y refrigerios
Reparte tus calorías del día entre desayuno, almuerzo, cena y refrigerios con los porcentajes que tú elijas; se ajustan solos para sumar 100%.
Cómo funciona
Calorías de cada comida = (porcentaje de esa comida ÷ suma de los cuatro porcentajes) × calorías diarias
Si ya sabes cuántas calorías te tocan al día, el siguiente paso es decidir cómo repartirlas. Aquí le das un peso a cada momento del día y la calculadora normaliza los cuatro porcentajes para que sumen 100%, así que no tienen que cuadrar exacto: 25/30/30/15 y 2/3/3/1.5 dan el mismo reparto. Cada comida recibe esa fracción de tu presupuesto diario, lo que facilita armar un menú o preparar tus comidas de la semana.
Ejemplo resuelto
Mariana come 1,800 kcal al día y quiere repartirlas 25/35/25/15. Como los porcentajes ya suman 100, el desayuno queda en 1,800 × 0.25 = 450 kcal, el almuerzo en 1,800 × 0.35 = 630 kcal, la cena en 450 kcal y los refrigerios en 1,800 × 0.15 = 270 kcal. Comprobación: 450 + 630 + 450 + 270 = 1,800 kcal.
Preguntas frecuentes
¿Los porcentajes tienen que sumar 100?
No. La calculadora divide cada porcentaje entre la suma de los cuatro, así que cualquier combinación funciona: 25/30/30/15 y 5/6/6/3 dan el mismo reparto. Puedes pensar en proporciones sin preocuparte por llegar exacto a 100.
¿Cuál es la mejor forma de repartir las calorías del día?
La evidencia no es concluyente. Para el peso importa sobre todo el total diario; a algunas personas un desayuno más grande les ayuda a controlar el hambre y otras prefieren cenar más. Elige un reparto que puedas sostener y que encaje con tu horario.
¿Cómo sé cuántas calorías debo comer al día?
Calcula primero tu gasto energético total (calorías de mantenimiento) y ajústalo hacia arriba si buscas volumen o hacia abajo si quieres perder grasa. Después reparte ese total aquí.
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Estimación con fines educativos: no es consejo médico, nutricional ni de entrenamiento. Las necesidades varían de una persona a otra; consulta a un médico o nutriólogo antes de hacer cambios importantes en tu alimentación.